Fugas en la mascarilla afectan la calidad de RCP
Cómo las fugas en la mascarilla impactan la calidad de la ventilación
Introducción
La ventilación manual con bolsa-válvula-mascarilla (BVM) es una técnica estándar en reanimación cardiopulmonar (RCP) y atención prehospitalaria. Sin embargo, hasta ahora había poca evidencia clínica objetiva sobre cuán efectiva es esta ventilación en condiciones reales, especialmente con respecto a la fuga alrededor de la mascarilla.
Un estudio prospectivo observacional publicado en la revista Resuscitation por el equipo de investigación de la Brigada de Bomberos de París ofrece uno de los conjuntos de datos más completos hasta la fecha sobre desempeño ventilatorio en la vida real. El análisis reveló que los pacientes eran frecuentemente hipoventilados y que la fuga de la mascarilla jugó un papel central en comprometer la entrega del volumen corriente objetivo.
Estudio prospectivo en un servicio de emergencias de alto desempeño
El sistema EMS (Emergency Medical Services) evaluado realiza aproximadamente 4,500 paros cardiacos fuera del hospital (OHCA) cada año, con equipos altamente entrenados que emplean técnicas estandarizadas de reanimación. La ventilación se realiza predominantemente con la técnica de una sola persona con BVM, aunque se aplica la técnica de dos personas cuando hay personal adicional.
Durante un periodo de cinco meses, 27 unidades de emergencia fueron equipadas con dispositivos de monitorización de ventilación EOlife configurados para grabar métricas sin mostrar retroalimentación a los rescatadores, con el fin de no sesgar su desempeño. Las métricas registradas incluyeron volumen insuflado, volumen corriente (Vt) teniendo en cuenta las fugas, volumen de fuga, proporción de fuga y tasa de ventilación.
El estudio incluyó 106 pacientes adultos con paro cardiaco fuera del hospital (mediana de edad de 74 años; 61.5 % varones).
Alta prevalencia de fuga y volúmenes corrientes subóptimos
Los resultados mostraron un desajuste importante entre lo que los rescatadores intentaban suministrar y lo que los pacientes efectivamente recibían:
- Los rescatadores insuflaron alrededor de 525–531 mL por respiración (primera y segunda respiración del ciclo 30:2).
- Sin embargo, los volúmenes corrientes entregados efectivos fueron de solo 273–327 mL, es decir, cerca de la mitad de lo insuflado nunca llegó a los pulmones. :contentReference[oaicite:4]{index=4}
- Este volumen “perdido” corresponde a una fuga de aproximadamente 170–222 mL por respiración, lo que indica que una parte sustancial de cada insuflación escapó por alrededor de la mascarilla o hacia el estómago en lugar de entrar a la vía aérea.
El cumplimiento de las guías fue muy limitado:
- Solo 16.9 % de las respiraciones alcanzaron los volúmenes corrientes recomendados internacionalmente, lo que significa que más de 4 de cada 5 respiraciones no estuvieron conformes con las guías.
- Casi el 80 % de las ventilaciones permanecieron por debajo del umbral mínimo de 400 mL, confirmando que la ventilación insuficiente fue la norma más que la excepción.
Esto muestra que una gran proporción de cada respiración de rescate se perdió debido a la fuga de la mascarilla alrededor del sello y que el objetivo de ventilación guiado por protocolos muchas veces no se cumple en la práctica clínica real.
Efecto limitado de la técnica de dos personas
Aunque se introdujo la técnica de ventilación con dos personas para intentar mejorar el sellado de la mascarilla, la reducción de fuga fue limitada. La fuga disminuyó en aproximadamente 50 mL, pero esta mejora no fue suficiente para garantizar volúmenes corrientes consistentes y conformes con las guías internacionales.
El estudio destaca lo difícil que es mantener un sello adecuado durante la RCP. Lograr una ventilación eficaz requeriría una coordinación perfecta entre la posición de la máscara, presión de las manos, compresión de la bolsa y sincronización — tareas interdependientes que se realizan bajo estrés físico y cognitivo significativo.
Implicaciones para la práctica clínica: el papel de los dispositivos de retroalimentación
Este estudio demuestra de forma clara que la ventilación manual con BVM, cuando se realiza sin monitorización objetiva, tiene limitaciones inherentes y en gran parte no reconocidas, incluso dentro de un sistema altamente entrenado. El principio de mejora de desempeño es claro: lo que no se mide no puede mejorarse.
Los dispositivos de retroalimentación de ventilación, como EOlife, abordan esta brecha al monitorizar continuamente la calidad de cada respiración y proporcionar retroalimentación inmediata sobre el volumen corriente entregado y la fuga de la mascarilla. Esta visibilidad en tiempo real actúa como un “copiloto” durante la ventilación, permitiendo a los proveedores reconocer cuando la técnica se está deteriorando y efectuar correcciones oportunas.
Guiando a los rescatadores hacia una ventilación más consistente y conforme con las guías, EOlife ofrece un camino práctico y informado por la evidencia para mitigar los desafíos técnicos resaltados por el estudio de la Brigada de Bomberos de París y elevar la calidad general de la ventilación manual durante la reanimación.
Conclusión
Este estudio prospectivo observacional proporciona evidencia sólida en entornos del mundo real de que la fuga de mascarilla y la entrega inadecuada de volumen corriente son prevalentes durante la ventilación manual con BVM en paro cardiaco fuera del hospital, incluso dentro de un sistema de bomberos y rescate de alto rendimiento.
Los hallazgos subrayan los desafíos inherentes a mantener un sello efectivo de la mascarilla y a entregar ventilaciones conformes con las guías bajo las exigentes condiciones de atención al paro cardiaco.
La integración de dispositivos de retroalimentación de ventilación, como EOlife, representa una estrategia pragmática y basada en la evidencia para mejorar la precisión de la ventilación, reducir la fuga y aumentar la adherencia a las guías de reanimación.
Preguntas frecuentes (FAQ)
- ¿Qué volumen corriente recomendan las guías de reanimación?
Las guías internacionales suelen recomendar entre ~500–600 mL por respiración en adultos para ventilación eficaz en RCP (6–8 mL/kg). - ¿Cuánto volumen se pierde típicamente por fuga?
Un estudio real mostró que el volumen entregado puede estar alrededor de 273–327 mL, indicando que hasta ~170–222 mL por respiración fue perdido por fuga. - ¿La técnica de dos personas soluciona el problema?
La técnica de dos personas redujo la fuga en alrededor de 50 mL, pero no fue suficiente para asegurar volúmenes conformes con guías. - ¿Esto ocurre incluso en equipos bien entrenados?
Sí, el estudio se realizó con profesionales altamente entrenados, sugiriendo que el problema es inherente a la técnica sin monitorización. - ¿Cómo puede ayudarse la práctica clínica?
Usar dispositivos de feedback de ventilación como EOlife para monitorizar volumen y fuga en tiempo real mejora calidad y adherencia a guías.
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FAQ – Preguntas frecuentes
- ¿Una pequeña fuga realmente afecta la ventilación?
Sí. El estudio demuestra que incluso fugas mínimas reducen de forma significativa el volumen corriente efectivo. - ¿El personal entrenado también presenta fugas?
Sí. El estudio fue realizado con profesionales experimentados, lo que confirma que no es solo un problema de falta de entrenamiento. - ¿La ventilación manual sigue siendo segura?
Sí, pero requiere técnica adecuada y herramientas que ayuden a garantizar la calidad ventilatoria. - ¿Cómo se puede detectar una fuga en tiempo real?
Con monitoreo objetivo del volumen y la presión, no solo con percepción visual o táctil. - ¿Esto aplica solo en paro cardiaco?
No. Aplica en cualquier escenario donde se utilice BVM, incluyendo sedación, trauma y cuidados críticos.
Referencias
[1] Lemoine F, Jost D, Lemoine S, et al. Manual bag-valve-mask ventilation during out-of-hospital cardiopulmonary resuscitation: a prospective observational study. Resuscitation. Published online November 12, 2025. doi:10.1016/j.resuscitation.2025.110895*




